Una invitación a conocer el alma sonora de España: el cante jondo, las danzas regionales, las guitarras que cuentan historias, y las fiestas que aún conservan su fuerza ancestral.
Musicand nace en Granada para preservar y transmitir la música tradicional española tal como la viven quienes la heredan. No es folclore de museo. Es una tradición viva que se canta en las plazas, se toca en los tablaos y se baila en las romerías.
Desde las soleares de Cádiz hasta las jotas de Aragón, desde la sardana catalana hasta las sevillanas que aún se bailan en las ferias, cada región guarda un sonido propio que cuenta su historia, su carácter y su resistencia. Esta es una invitación a escuchar con atención.
Cada región de España tiene su propia forma de hacer música. Estos son los ritmos que la definen.
El cante jondo, la guitarra de concierto y el baile más apasionado del mundo. La voz del sur que ha conquistado todos los continentes.
La jota aragonesa y valenciana, ritmo vivo que une a generaciones en plazas y en las Fallas. Energía pura convertida en música.
La sardana, danza circular que une comunidades. La cobla con su tenora inconfundible y una tradición coral muy viva.
La gaita gallega y asturiana, las muñeiras y el sonido celta que conecta el noroeste peninsular con el Atlántico.
La jota castellana, la dulzaina y los cantos de trabajo. Música austera, profunda y profundamente ligada a la tierra.
El aurresku ceremonial, el txistu y la tradición oral de los bertsolaris. Una de las culturas musicales más antiguas de Europa.
Cuatro pilares sonoros que han modelado la identidad musical del país
La mayor fiesta de fuego, sátira y música de bandas de Europa. Durante cinco días la ciudad se transforma en un escenario monumental de cartón piedra, música y tradición.
Personas e instituciones que mantienen viva la llama de la música española
Una de las voces más potentes de la nueva generación del cante jondo. Heredera de una familia gitana de Cádiz.
Cuatro décadas construyendo guitarras clásicas siguiendo técnicas casi perdidas del Albaicín.
Ha llevado el flamenco a los teatros más importantes del mundo sin perder nunca su raíz.